El 14 de junio se celebra el Día Mundial de la Donación de Sangre, instituido por la Organización Mundial de la Salud en 2003. Este día busca reconocer el altruismo de los donantes y generar conciencia sobre la importancia de la donación sanguínea, incentivando a más personas a participar.
En México, el Instituto de Salud para el Bienestar reporta que al cierre de 2025, solo el 8.5% de las donaciones son voluntarias y altruistas. El resto corresponde a donaciones familiares o de reposición, lo que subraya la necesidad de fomentar más donaciones desinteresadas a nivel nacional.
Una sola donación puede salvar hasta tres vidas, gracias a que los componentes sanguíneos se pueden fraccionar para diferentes tratamientos. Óscar Aguilar Sierra, Director de Normalización del Centro Nacional de la Transfusión Sanguínea, destaca la importancia de tener un suministro adecuado de sangre en hospitales para responder a emergencias médicas.
La durabilidad de la sangre es crítica; por ejemplo, los glóbulos rojos pueden conservarse hasta 42 días, mientras que las plaquetas solo tienen una vida útil de siete días. Esta caducidad resalta aún más la necesidad constante de donaciones, ya que la sangre debe utilizarse mientras aún está en condiciones óptimas.
Para ser donante, es necesario cumplir con ciertos requisitos, como tener entre 18 y 65 años, pesar al menos 50 kg y estar en buena salud. Las personas interesadas pueden acudir al Banco de Sangre de su centro de salud más cercano, donde generalmente se recomienda hacer una cita previa para facilitar el proceso.
Con información de elimparcial.com

