La hipertensión arterial es un serio desafío para la salud pública en Chile, con más de 4 millones de afectados, representando entre el 27% y 30% de la población. Sin embargo, la preocupación radica en que solo un tercio de estas personas realiza controles regulares de su presión arterial.
Esta falta de control se debe, en gran parte, a que la hipertensión es asintomática en la mayoría de los casos. El doctor Juan Hermosilla de Clínica Biobío advirtió que, en ocasiones, solo se presentan síntomas como dolor de cabeza o zumbidos en los oídos cuando la situación ya es grave, lo que hace crucial el chequeo constante.
Para una detección efectiva de la hipertensión, es recomendable realizar mediciones de presión de manera reiterada. El doctor Alberto Barria de Clínica Dávila Vespucio señala que es esencial seguir un protocolo riguroso, que incluye utilizar un equipo adecuado y permanecer en reposo antes de la medición para obtener resultados precisos.
Existen dos tipos de hipertensión: primaria, que es la más común y está ligada a la genética, y secundaria, que es consecuencia de otras enfermedades. El doctor José Miño advierte sobre el aumento de factores de riesgo modificables entre los jóvenes, reflejado en un crecimiento de diagnósticos en esta población. Además, el papel de los hábitos saludables es fundamental; casi la mitad del desarrollo de la enfermedad se relaciona con la alimentación, el ejercicio y el estilo de vida.
La prevención debe iniciar temprano. Las recomendaciones actuales sugieren medir la presión arterial en niños a partir de los tres años para detectar riesgos futuros. El doctor Diego Pérez de Clínica Santa María enfatiza que manejar la hipertensión desde una edad temprana es esencial para prevenir problemas en la adultez. Además, la atención inmediata es clave ante cifras críticas, donde se sugiere acudir a urgencias si la presión supera los 180/110 mmHg.
Con información de 24horas.cl

