La Clínica Detox en Puebla, donde ingresó Blanca Adriana Vázquez Montiel antes de su fallecimiento, no estaba registrada ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ni contaba con licencia del Ayuntamiento local. Este vacío legal permitió la falta de supervisión de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dpris).
José Luis García Parra, coordinador del Gabinete estatal, enfatizó que solo pueden inspeccionar establecimientos de salud que estén debidamente registrados. El caso de Vázquez Montiel ha puesto de manifiesto los riesgos que enfrentan los ciudadanos al acudir a clínicas que operan fuera de la ley, esperando que este evento lleve a una revisión más exhaustiva de los servicios sanitarios.
La Detox Clínica no aparecía en los registros de la Cofepris, lo que levantó alarmas sobre su funcionamiento ilegal. Actualmente, la Dpris ha clausurado un total de 24 establecimientos durante el año 2026, pero se estima que aún quedan más de 12 mil inmuebles que necesitan ser revisados, lo que incluye desde consultorios hasta clínicas particulares.
El gobernador Alejandro Armenta Mier ha hecho un llamado a los profesionales de la salud a rotular sus espacios de trabajo. Esta medida busca transparentar la naturaleza de los servicios ofrecidos y dotar a las autoridades sanitarias de la capacidad para realizar supervisiones eficaces. La comunidad debe estar alerta y denunciar si observa irregularidades en los servicios de salud.
Puebla enfrenta un reto significativo para regularizar y asegurar la calidad de atención médica, especialmente ante la creciente cantidad de clínicas que operan sin los permisos necesarios, lo que supone un riesgo para la salud de los ciudadanos.
Con información de telediario.mx

