Ojocaliente, Zacatecas. - Un coche bomba explotó la noche del domingo frente a una comisaría, dejando 11 heridos y daños en más de 60 viviendas. La detonación, que involucró 200 kilos de explosivos, también condujo a la detención de tres personas. La información fue confirmada por el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, durante su visita a la entidad.
Este incidente se suma a un alarmante aumento en la utilización de explosivos por parte de cárteles en México. Desde inicios de 2023, se han registrado al menos 23 ataques con explosivos, de los cuales seis fueron realizados con vehículos. La preocupación entre la población se ha intensificado, a pesar de que Claudia Sheinbaum, presidenta de México, destacó una disminución en los homicidios.
El contexto se agrava con la lucha del Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa por el control de Zacatecas. "Hasta hemos llegado al terrorismo con los coches bomba", comentó Rafael Armas, empleado municipal, mientras llama a un cambio en la estrategia de combate a la corrupción y la violencia que afecta a la región.
La utilización de coches bomba no es nueva en México, aunque su frecuencia ha aumentado en los últimos años. Expertos señalan que esta táctica busca intimidar a la población y al gobierno. Francisco Pérez Ricart, profesor de la universidad CIDE, explica que los cárteles buscan influir en las autoridades, especialmente cuando se sienten acorralados.
La explosión del domingo se suma a un preocupante patrón de violencia. En 2023, cifras oficiales indican que el Ejército ha desactivado cerca de 2,800 explosivos a nivel nacional. La situación se torna más crítica ante la posibilidad de interpretaciones erróneas sobre el uso del término "terrorismo" en este contexto, algo que el gobierno mexicano ha evitado para no afectar la imagen internacional del país.
Con información de latimes.com

