En Mérida, Yucatán, se llevaron a cabo a mediados del siglo XX cursos de repostería por parte de Nestlé, marcando un momento crucial en la tradición culinaria de la región. Este acontecimiento no solo impulsó la creación de nuevos postres, sino que también integró diferentes técnicas y fórmulas que enriquecieron la gastronomía local.
## Datos clave - Cuándo: A partir del 19 de marzo de 1949. - Dónde: Mérida, Yucatán. - Quién: Nestlé México y la experta Benita Martínez de Peón. - Qué: Inicio de cursos de repostería en la ciudad.
Los cursos de repostería estaban destinados a mujeres de diversos estratos sociales, lo que resalta la inclusión y la importancia de la mujer en la economía familiar en la época. La promoción de estos espacios de aprendizaje permitió una mayor participación femenina en la elaboración de postres, algo que fue inusual en un contexto donde las mujeres enfrentaban limitaciones en el acceso a la educación.
## ¿Cómo influyeron estos cursos en la gastronomía yucateca? Los cursos ofrecidos por Nestlé se fundamentaron en la presentación de recetas prácticas que incorporaban productos como leche condensada y crema. Esto representó un cambio significativo en la repostería yucateca, que hasta entonces se había visto influenciada por tradiciones culinarias europeas y árabes. Las asistentes no solo aprendieron a hacer postres, sino que también tuvieron la oportunidad de llevar a casa elaboraciones que antes no eran comunes en sus hogares.
El contexto internacional de la época, con Europa sumida en la Segunda Guerra Mundial, llevó a muchas empresas, incluido Nestlé, a buscar nuevos mercados en América Latina. Esto creó un espacio perfecto para la difusión de la repostería moderna y la adaptación de sabores y técnicas que integrarían a los dulces tradicionales de la región con nuevas influencias extranjeras.
Con el tiempo, la repostería en Yucatán ha evolucionado para incluir una variedad de postres que reflejan tanto la tradición como la innovación. Este cambio ha permitido que la repostería yucateca encuentre su identidad, convirtiéndose en una expresión de la cultura local que continúa adaptándose y creciendo.
Con información de lajornadamaya.mx

