El depósito de agua anexo al acueducto de San Lázaro en Mérida ha cobrado protagonismo en las solicitudes de los vecinos. Fondenex, organismo encargado de la defensa del patrimonio cultural, ha demandado su recuperación y protección. La comunidad ha expresado su preocupación por el estado actual de este histórico inmueble, que requiere una intervención urgente para frenar el avance del deterioro.
Históricamente, el acueducto de San Lázaro es parte valiosa del patrimonio local, reconocido como Bien de Interés Cultural desde 1912 y 1988. El fondo ha recordado que a pesar del deterioro visible, el depósito conserva elementos de relevancia que podrían ser recuperados y rehabilitados, lo que destaca su potencial histórico.
La construcción de este depósito inició en septiembre de 1885 y concluyó en noviembre de 1888, bajo la alcaldía de José Becerra Cervantes y Pedro Mª Plano García, respectivamente. Con su edificación, se estableció un sistema de abastecimiento de agua crucial para la ciudad. Actualmente, se observa que el agua de la captación de Las Tomas sigue fluyendo hacia el depósito, aunque lamentablemente no se utiliza de manera efectiva.
Fondenex ha subrayado que la situación actual no solamente implica la pérdida de un recurso hídrico, sino también de un patrimonio significativo para Mérida. Según la entidad, el depósito debería ser objeto de acciones de limpieza y conservación, alineándose con las normativas que protegen su entorno y valor cultural.
Agradeciendo la colaboración de la comunidad, Fondenex ha enfatizado la necesidad de una respuesta rápida por parte de las autoridades locales para salvaguardar y revitalizar este símbolo de la historia de Mérida y del sistema hidráulico que la acompaña.
Con información de elperiodicoextremadura.com

