La estrategia busca limitar las llamadas ilegales desde los penales, en un esfuerzo por reducir la incidencia del delito en la región. En un esfuerzo por disminuir las llamadas de extorsión provenientes de centros penitenciarios, las autoridades de Veracruz están en proceso de instalar inhibidores de señal en algunos Centros de Reinserción Social (Cereso). La iniciativa surge como parte de las acciones para erradicar prácticas ilícitas que impactan la seguridad en la entidad y que, actualmente, sitúan a Veracruz en el quinto lugar nacional en denuncias por extorsión. La Gobernadora Rocío Nahle García confirmó que ya se han comenzado a aplicar dispositivos internos en las cárceles, aunque la decisión de extender la medida a todos los penales aún está en evaluación, considerando las particularidades de cada instalación, como la ubicación y su impacto en la comunidad local. La implementación corre a cargo de la Secretaría de Seguridad Pública, bajo la dirección del funcionario Alfonso Reyes Garcés. La problemática de la extorsión ha motivado que la administración federal establezca una estrategia nacional prioritaria, dirigida a algunos estados, incluyendo Veracruz, para fortalecer los controles y reducir la incidencia del delito. En los primeros siete meses de 2023, Veracruz acumuló más de 500 denuncias, posicionándose dentro de los estados con mayores casos en el país. La estrategia busca coordinar esfuerzos y elevar los niveles de seguridad en la región.
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