El senador Manuel Huerta exige clarificar las cifras de deuda estatal que difieren respecto a gestiones anteriores para fortalecer la confianza y la rendición de cuentas. Luego de que la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, rindiera su Primer Informe de Gobierno, surgieron cuestionamientos sobre las cifras oficiales de la deuda pública del estado. La diferencia entre los datos presentados por la actual administración y los reportes anteriores ha motivado llamados a la transparencia y al análisis profundo de las cuentas públicas. Durante el período anterior, la deuda se reportó en alrededor de 61 mil millones de pesos, mientras que en el informe de Nahle se estimó un saldo cercano a 109 mil millones, antes de realizar amortizaciones recientes. Estas discrepancias resaltan la necesidad de una revisión exhaustiva por parte de las autoridades para evitar dudas y mantener la confianza ciudadana. La transparencia en el manejo de las finanzas públicas es esencial no solo para esclarecer las cifras, sino también para prevenir cualquier percepción de posibles irregularidades, relacionadas con antecedentes de presunto saqueo en gestiones pasadas. Además, la información actual revela avances en el pago de obligaciones fiscales, como la reducción de la deuda con el SAT y el ISSSTE. Especialistas y legisladores coinciden en que una revisión detallada contribuirá a fortalecer la credibilidad de los informes oficiales y a definir estrategias claras para la gestión económica del estado. La oportunidad radica en que esta información sirva como base para un debate abierto que beneficie la transparencia del erario público. En otro ámbito, el informe también abordó las afectaciones recientes en la Huasteca por lluvias extremas y la necesidad de dar seguimiento a la reparación de caminos y vías de comunicación. También se destacó el compromiso de concluir las obras de infraestructura vial, uno de los retos pendientes para el gobierno estatal.
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