La gobernadora celebra un año de administración con saldo positivo en finanzas y programas sociales, enfrentando aún desafíos por inundaciones recientes. Tras un año en el cargo, la gobernadora de Veracruz, Norma Rocío Nahle García, reflexiona sobre los logros alcanzados y los desafíos pendientes en su administración. Durante la rendición de cuentas realizada en Xalapa, enfatizó la recuperación financiera del estado, que pasó de ser uno de los más endeudados a uno de los menos, mediante una significativa reducción en la deuda pública y la liquidación de adeudos con instancias federales y bancarias. Esta estabilidad económica ha permitido mantener el impulso en proyectos de infraestructura, salud y educación, sin afectar la inversión. Desde que asumió el cargo el pasado junio, Nahle destaca la expansión de los programas sociales que benefician a millones de veracruzanos, incluyendo apoyos directos y acciones en comunidades marginadas. Además, informó sobre la efectiva atención a las inundaciones de octubre, que afectaron a varias localidades y requirieron esfuerzos conjuntos entre dependencias estatales, federales y el patriotismo de la población para superar la contingencia. Este primer año de gestión se enmarca en una visión de continuidad y compromiso, en un estado que busca consolidar su desarrollo y seguridad, reafirmando su pacto con el pueblo veracruzano. En ese contexto, la gobernadora resaltó su intención de seguir trabajando con transparencia y amor por Veracruz en los días por venir.
