Un inmigrante de Puebla que convirtió su pasión por el mar en una carrera en las plataformas petroleras y ahora sueña con escribir sus experiencias. Félix Martínez García, conocido como "el buzo almeja", dejó su pueblo natal en Puebla para cumplir el sueño de explorar los mares y descubrir el mundo. Desde los 14 años, se trasladó a Veracruz, donde inició en la pesca submarina, extrayendo mariscos en aguas más profundas. Su pasión por el mar le llevó a trabajar en plataformas petroleras, donde realizó inmersiones en condiciones extremas, alcanzando profundidades de hasta 200 metros. En 1991, tras sufrir una trombosis que puso fin a su carrera como buzo, Félix se adaptó a diferentes oficios para sostener a su familia, desde la pintura hasta la construcción. Actualmente, se dedica a vender dulces tradicionales en Veracruz, en el fraccionamiento Salvador Díaz Mirón, donde recibe apoyo de la comunidad. Su historia refleja la resistencia y versatilidad de quienes trabajan en actividades peligrosas y exige reconocimiento. Además, busca materializar su sueño de plasmar en un libro las experiencias y conocimientos adquiridos en su trayectoria, aportando un relato auténtico sobre la vida en las plataformas petroleras y el trabajo en el mar. Todo esto en un contexto donde la historia de los pescadores y buzos mexicanos revela el esfuerzo de quienes enfrentan riesgos para mantener su dignidad y sus sueños vivos. La historia de Félix es un ejemplo del compromiso y la resistencia de muchos trabajadores del mar en México, cuyo trabajo ha sido vital para la economía y la seguridad energética del país. Con su proyecto editorial, busca compartir su visión, educar sobre la labor de los buzos y honrar la memoria de aquellos que enfrentan peligros en las profundidades del Golfo de México.
