La Comisión Estatal para la Atención y Protección de Periodistas confirmó que el comunicador recibió medidas de protección en 2024 tras altercado.
Poza Rica, Veracruz. El periodista Carlos Ramírez Castro, quien fue asesinado la noche del jueves en Poza Rica, había reportado formalmente una situación de riesgo el año pasado, derivada de un altercado con elementos de la Policía Municipal durante una cobertura informativa. Estos hechos motivaron la aplicación de medidas de protección para el comunicador.
Según Javier Heredia, director de Atención de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP), el antecedente de riesgo se originó en 2024. Durante el desarrollo de una cobertura, Ramírez Castro tuvo un enfrentamiento con policías municipales. “A partir de eso, se le dictaron las medidas de protección; esos fueron los hechos reportados”, explicó Heredia, quien acompañó a la familia del periodista tras el suceso.
Familiares, amigos y colegas dieron el último adiós al comunicador este viernes. Sus restos son velados en una funeraria ubicada en el bulevar Adolfo Ruiz Cortines, un evento que ocurre a pocos días de la conmemoración del Día del Periodista en México, el 7 de junio. La noticia del asesinato ha generado conmoción y preocupación en la comunidad periodística veracruzana, que exige justicia y esclarecimiento de los hechos.
El asesinato de Carlos Ramírez Castro subraya la persistente vulnerabilidad de los periodistas en México, especialmente aquellos que cubren temas sensibles o que entran en conflicto directo con autoridades locales. La aplicación de medidas de protección, aunque necesaria, no siempre garantiza la seguridad de los comunicadores frente a amenazas que pueden escalar a actos violentos. Este caso pone de manifiesto la urgente necesidad de fortalecer los mecanismos de protección y de garantizar un entorno seguro para el ejercicio del periodismo en el país.
