La designación de Erick Núñez Albarrán en la Secretaría de Infraestructura de Veracruz coincide con investigaciones por sobornos en Pemex Exploración y Producción. La llegada de Erick Alexandro Núñez Albarrán como director general de Atención a Órganos Fiscalizadores en la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas de Veracruz ha generado interés y debate en torno a su pasado laboral. Durante su gestión en Petróleos Mexicanos (Pemex), Núñez Albarrán encabezó el área de Auditoría Interna en Pemex Exploración y Producción (PEP) en un periodo en el que surgieron acusaciones de corrupción relacionadas con sobornos a funcionarios de la dependencia. Esta información se desprende de una investigación del grupo de vigilancia mexicana que detalla cómo actores extranjeros y mexicanos presuntamente ofrecieron pagos ilícitos a ciertos directivos de Pemex, incluyendo dinero en efectivo, relojes y bolsos de marca para influir en auditorías y contratos. Para entender la importancia de esta designación, es relevante contextualizar la dinámica política y económica en el sector petrolero mexicano. Pemex, como empresa estatal, ha sido protagonista de múltiples investigaciones por prácticas corruptas que afectaron sus operaciones y finanzas. La reciente incorporación de Núñez Albarrán a una posición administrativa en Veracruz, donde actualmente se coordina la supervisión de recursos públicos, plantea cuestionamientos sobre la relación entre sus antecedentes laborales y la integridad en la gestión pública. Además, la trayectoria de Núñez Albarrán, que incluyen cargos en la auditoría federal y asesorías en temas energéticos, refuerza la relevancia de mantener una vigilancia estricta en los perfiles que participan en la vigilancia institucional. Este caso refleja la persistente necesidad de fortalecer los controles y la transparencia en las instituciones públicas mexicanas, especialmente en áreas sensibles como la auditoría y fiscalización. La experiencia previa del funcionario en un
