La violencia en el sur de Veracruz continúa afectando a la comunidad ganadera, con dos asesinatos en menos de un día en distintos municipios.
La región sur de Veracruz enfrenta un aumento en la violencia que ha cobrado varias vidas en lo que va del mes de diciembre. En dos incidentes separados, dos ganaderos fueron asesinados en diferentes municipios, lo que refleja la gravedad de la inseguridad en la zona.
El primero ocurrió en la comunidad de Benito Juárez, en San Juan Evangelista, cuando Romel Caballero Escobar, originario de Nuevo Morelos, fue atacado a balazos en un rancho mientras realizaba actividades relacionadas con la compra de ganado. Los responsables, que se movilizaban en una camioneta blanca, huyeron tras perpetrar la agresión. A pesar de los operativos montados por las autoridades locales y la policía ministerial, no se reportan detenciones hasta el momento.
Horas más tarde, en Ciudad Isla, Bartolo Cantellano Santos fue víctima de un ataque similar. El ganadero fue engañado por individuos que se presentaron como compradores y, posteriormente, fue secuestrado de su vivienda. Su cadáver apareció cerca de las 11:30 horas en una colonia de la misma localidad, con señales de tortura y la garganta cortada. La comunidad local señala que su forma de trabajo era conocida, aunque las causas del crimen siguen en investigación.
Antes de estos sucesos, un joven de 19 años fue asesinado en Las Choapas, en un hecho aislado pero que también evidencia la escalada de violencia en la región. La recurrencia de estos hechos genera preocupación entre los comunidades ganaderas y autoridades, quienes no reportan avances inmediatos en las investigaciones ni capturas.
Este clima de inseguridad se suma a antecedentes de violencia en la zona, donde la presencia de delitos y actos delictivos impacta severamente el desarrollo social y económico. La persistencia de estos incidentes obliga a las autoridades a reforzar acciones para frenar la escalada delictiva y garantizar la seguridad de la población rural.
La situación refleja una problemática generalizada en varias regiones del país, donde la lucha contra la inseguridad y la impunidad se vuelve cada vez más urgente, especialmente en comunidades vulnerables como las del sur de Veracruz.
