La muerte del líder político, que buscaba impulsar un nuevo partido ciudadano, genera preocupación por delitos con fines políticos en la región.
En un hecho que ha estremecido la política en Veracruz, el exalcalde Juan Carlos Mezhua Campos fue asesinado el 23 de noviembre en la comunidad de Piedras Blancas, Zongolica. Conocido por su intención de formar un nuevo partido independiente destinado a promover candidaturas sin la compra de espacios, Mezhua contaba con el respaldo de su gestión como edil y destacaba por su posición en encuestas locales. La pérdida de su liderazgo coincide con un momento crucial, pues su proyecto político enfrentaba una fase final de recolección de asambleas para su registro ante las autoridades electorales, con fecha límite en diciembre. Autoridades y analistas consideran que el homicidio tiene características de un crimen con motivaciones políticas, dadas las circunstancias y antecedentes recientes en el contexto electoral del estado. Se reporta que el ataque ocurrió cerca de una base de la Guardia Nacional, pero las autoridades tardaron horas en llegar, lo que permitió la fuga de los responsables. Además, se ha señalado que la violencia en la región y en el entorno político ha escalado, poniendo en evidencia los riesgos en el proceso de apertura democrática en Veracruz. Por su parte, la Fiscalía General del Estado ha reiterado su compromiso de investigar a fondo el caso, en espera de esclarecer las causas y responsables de este acto violento que ha sembrado inquietud entre la ciudadanía y los actores políticos en la entidad.
