Las lluvias de la temporada comenzaron a caer en Sonora durante el fin de semana, con un enfoque particular en municipios de la Sierra. Según la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Tepache fue el lugar donde se registraron las precipitaciones más significativas, acumulando 52 milímetros en un periodo de 24 horas.
En otras localidades, Arizpe acumuló cerca de 50 milímetros en un total de dos días, destacándose también con 20 milímetros el sábado. San José de Pimas, Aribabi y Cananea, aunque con registros menores, también vieron algo de actividad pluvial, con acumulados que van desde 1.1 hasta 16 milímetros.
Las lluvias no solo fueron bienvenidas, sino que también son cruciales para las cuencas de los ríos Yaqui, Sonora y Cocoraque. Estas áreas históricamente aportan escurrimientos que benefician a las principales presas del estado, mejorando así el suministro de agua en la región.
El pronóstico para junio y julio es clave. Expertos indican que el comportamiento de las lluvias en estos meses será determinante para la recuperación de las cuencas y embalses relacionados con los ríos Yaqui, Mayo y Sonora. Esto es vital, dado que las precipitaciones en este período afectarán la disponibilidad de agua en el futuro próximo.
Aunque todavía no se reflejan aumentos significativos en los niveles de almacenamiento de las presas, las lluvias iniciales son un alivio tras meses de sequía y insuficiencia hídrica. Actualmente, el sistema de presas de Sonora almacena 1 mil 568.5 hectómetros cúbicos, lo que representa el 18.2% de su capacidad, manteniendo cifras similares a las del año anterior.
Con información de elimparcial.com

