El Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora (STAUS) decidió paralizar actividades el 14 de mayo, colocando banderas rojinegras en todos sus campus. La votación, que registró una participación del 85% de los socios activos, resultó en 1008 votos a favor del cese de labores, manifestando el descontento de la base trabajadora.
El Secretario General del sindicato, Cuauhtémoc Nieblas Cota, supervisó el cierre de instalaciones y fue acompañado por un notario público para certificar el procedimiento. Este movimiento de huelga recibió apoyo del sindicato hermano STEUS y de varios colectivos estudiantiles, evidenciando la unidad en la lucha por mejoras laborales.
A través de un comunicado oficial, la administración de la Universidad de Sonora reafirmó su compromiso de retomar las mesas de negociación para abordar los problemas laborales. Sin embargo, también mencionó que el emplazamiento del sindicato había sido archivado por razones legales, aunque reconoció la legítima decisión del STAUS de paralizar actividades.
Durante las negociaciones previas, la universidad ofreció un incremento salarial del 4% directo al salario tabular, además de ajustes para personal de asignatura y mejoras en prestaciones. Pese a estos ofrecimientos, el STAUS aboga por la "dignidad académica", lo que ha llevado a la necesidad de establecer un diálogo efectivo entre ambas partes.
A medida que la huelga continúa, la Universidad de Sonora busca espacios para reanudar el cometido académico e investigativo, con la esperanza de encontrar un terreno común que beneficie tanto a trabajadores como a la institución y permita retomar las actividades académicas lo antes posible.
Con información de nuevodia.mx

