Alfonso Durazo Montaño, gobernador de Sonora, enfrenta retos de salud que incluyen gastritis crónica leve y la necesidad de usar una muñequera ortopédica. A pesar de las complicaciones, ha buscado un parole migratorio que le permita ingresar a Estados Unidos, a pesar de que su visa ha sido denegada.
Los permisos de este tipo están diseñados para facilitar la entrada al país vecino bajo motivos humanitarios o de interés público significativo. Durazo, quien se aproxima a los 72 años, tiene una trayectoria política que abarca medio siglo, iniciando en la distribución de gas LP antes de dedicarse al servicio público tras graduarse como abogado.
Su carrera comenzó en oficinas de prensa y luego se unió a Luis Donaldo Colosio en 1989 como su secretario particular. Tras una breve etapa en el gobierno de Vicente Fox, se unió a las filas de la izquierda en 2006 al aceptar el reto de Andrés Manuel López Obrador para postularse al Senado en Sonora.
La situación de Durazo resuena con otros líderes morenistas que enfrentan cuestionamientos sobre sus visados y permisos de entrada a EE.UU. Tener una visa no garantiza la entrada, y muchos no son conscientes si han sido revocadas, ya que no han intentado cruzar la frontera recientemente.
Se desconoce si el gobernador aún posee su pasaporte oficial, obtenido durante su periodo como secretario de Seguridad Pública. Este documento puede ser emitido a altos funcionarios y aquellos que deben viajar en comisiones oficiales, como es el caso de otros líderes nacionales.
Con información de eleconomista.com.mx

