La Fiscalía General de la República ha solicitado la comparecencia de funcionarios de los estados de Sinaloa y Chihuahua en relación con una pesquisa que involucra acusaciones presentadas en Estados Unidos sobre posibles vínculos con miembros del cártel de Sinaloa, especialmente la facción conocida como Los Chapitos. El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, figuran entre las personas convocadas a declarar.
Las autoridades han señalado que las comparecencias son en calidad de testigos y no de acusados, en un proceso que surge de un caso abierto en la Corte del Distrito Sur de Nueva York. La Fiscalía ha indicado que la intención de estos interrogatorios es esclarecer la situación y avanzar en las indagatorias relacionadas con el narcotráfico.
Rocha Moya se ha manifestado seguro respecto a su comparecencia, asegurando que acude con la verdad de su lado y resaltando su trayectoria pública como un respaldo ante estas acusaciones. De igual manera, el senador Enrique Inzunza Cázarez también ha confirmado su participación, expresando su confianza en el marco legal del país y su intención de defender su honorabilidad.
Por su parte, la Secretaría de Gobernación ha reiterado que estas comparecencias son parte de un proceso ministerial que busca esclarecer las acusaciones realizadas por autoridades estadounidenses. La gobernadora Campos, quien recibió su citatorio en persona, ha manifestado su disposición a colaborar con la investigación, aunque también ha expresado su preocupación sobre lo que considera una persecución política por parte del gobierno federal.
Este caso ha desencadenado un debate sobre la influencia de los señalamientos internacionales en la política local y la relación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad y narcotráfico.
Con información de elimparcial.com

