Rubén Rocha Moya, actual gobernador con licencia de Sinaloa, ha utilizado su faceta como escritor para criticar el narcotráfico y su conexión con la política local. A lo largo de su carrera, ha publicado 13 libros que, desde los años 80, abordan la lucha social y el impacto de las drogas en la vida de los sinaloenses, haciendo especial énfasis en su municipio natal de Badiraguato.
Su novela "El Disimulo. Así nació el narco" es un ejemplo de cómo Rocha Moya retrata la dinámica de los cárteles en Sinaloa y las limitadas opciones de vida que enfrentan sus habitantes. Este texto destaca la relación entre el gobierno y el crimen organizado, un tema recurrente en su obra y su vida política, especialmente tras las acusaciones de vínculos con el narcotráfico que enfrenta ante las autoridades estadounidenses.
Otro título notable es "Caña quemada", donde el autor narra la vida en el noreste mexicano a través de cuentos, enfocándose en la influencia del narcotráfico en la vida cotidiana y los desafíos que enfrentan los jóvenes en estas comunidades. Su crítica a la administración del exgobernador Antonio Toledo Corro revela un entorno de violencia y corrupción que, según él, se ha perpetuado en Sinaloa.
En "Tultita y cinco años de lucha popular en Guamúchil", Rocha Moya documenta luchas sociales concretas, exponiendo la represión a las demandas de la población y señalando el aumento de vicios y violencia en el estado. A lo largo de su obra, el autor no duda en señalar que la violencia en Sinaloa tiene un origen gubernamental, pidiendo investigaciones sobre el fenómeno.
Adaptando sus críticas literarias a su papel político, Rocha busca abordar la creciente violencia relacionada con el narcotráfico en su estado. Se prevé que siga utilizando su pluma para iluminar estas cuestiones, incrementando la presión sobre el narcopoder en la región.
Con información de eluniversal.com.mx

