El comunicador solicitó ayuda del IMSS por un posible infarto; cruzó críticas por la atención recibida y su muerte reabre debates sobre la atención en emergencias en salud pública. Un periodista sinaloense perdió la vida tras una serie de solicitudes de asistencia médica en las redes sociales, durante una emergencia por presunto infarto. La noche del 4 de septiembre, Martín Arellano comunicó que enfrentaba una crisis de salud y necesitaba atención urgente en el IMSS, pero criticó la falta de respuesta del sistema, incluso tras ser estabilizado en la Cruz Roja de Mazatlán y trasladado al hospital. El comunicador publicó que no recibió atención inmediata y, pocas horas después, falleció en la madrugada del día siguiente. El IMSS defendió la calidad de la atención brindada y activó el protocolo "Código Infarto", aunque versiones oficiales y el relato del periodista presentaron discrepancias, generando polémica en redes sociales. Este acontecimiento reaviva el debate sobre la capacidad de respuesta en emergencias médicas y la atención oportuna en instituciones públicas en México. La muerte de Arellano marca una inquietud sobre la atención en salud en situaciones críticas, especialmente en contextos donde la coordinación y los recursos no parecen ser suficientes para salvar vidas en momentos decisivos.
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