Topolobampo, Sinaloa. - El reciente plantón comunitario contra la planta de amoniaco de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) reunió a pescadores, activistas y ciudadanos en un evento de resistencia y convivencia. Este 7 de junio, la zona del proyecto se transformó en un espacio de protesta y organización social, atrayendo a miles de asistentes desde distintos puntos de México.
El ambiente del plantón fue festivo y colaborativo, donde los participantes compartieron pancartas, música, danzas tradicionales y comida. Familias enteras y representantes de comunidades originarias Mayo-Yoreme se unieron, creando un ambiente familiar y pacífico que destacó por su diversidad. Durante el día, no se proporcionaron cifras oficiales, pero la afluencia de personas fue significativa.
El dirigente del movimiento de los pueblos originarios, Felipe de Jesús, enfatizó que el rechazo a GPO es parte de una lucha que se ha prolongado por años, subrayando los riesgos ambientales que la planta representa. La área afectada, con un radio de 45 kilómetros, incluye territorios de vital importancia para la comunidad, dependiente del mar y la bahía.
La respuesta ciudadana sorprendió a muchos. Damián Mancha, participante desde Culiacán, comentó sobre la magnitud de la movilización y la variedad de personas que se unieron al plantón, reflejando un apoyo significativo desde diferentes regiones. Entre las comunidades que asistieron se encontraban no solo localidades cercanas, sino también personas de Culiacán, Guasave y hasta de la Ciudad de México.
Los donativos y el respaldo de ciudadanos de otras partes del país superaron las expectativas de los participantes. Reina González, habitante local, destacó cómo la defensa del medio ambiente se entrelaza con la cotidianeidad de las familias de la región, quienes dependen directamente del ecosistema marino y terrestre para su subsistencia. La jornada marcó un fuerte sentido de unidad y la promesa de continuar la lucha por la defensa del territorio.
Con información de dossierpolitico.com

