Una reciente investigación revela la posible conexión entre el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el Cártel de Sinaloa. Según un informe de The New York Times, Rocha y otros funcionarios habrían participado en una red de protección que favoreció la continuidad de las operaciones del cártel, evitando acciones en su contra.
El reporte sugiere que esta relación no sería circunstancial. Más bien, se describe como un esquema de colaboración prolongada, donde se habrían realizado pagos a funcionarios para obtener información sensible y eludir acciones de la justicia. Esta dinámica permite al cártel operar con mayor libertad en la región.
Este hallazgo resulta significativo, ya que Sinaloa es reconocido como un centro clave para la actividad del cártel, particularmente la facción liderada por los hijos de Joaquín "El Chapo" Guzmán. Estados Unidos ha señalado a estos individuos como figuras cruciales en el tráfico de fentanilo y otras drogas.
Por otro lado, el gobernador Rocha Moya ha desmentido estas acusaciones, argumentando que forman parte de una campaña en su contra. Este contexto resalta la preocupación social sobre la infiltración del crimen organizado dentro de las estructuras gubernamentales.
La investigación subraya una problemática mayor: la capacidad de las organizaciones criminales para socavar las instituciones. Esto pone de manifiesto la necesidad urgente de transparencia y reformas que garanticen la integridad de los cuerpos de seguridad encargados de combatir la delincuencia.
Con información de quadratin.com.mx

