La situación en Sinaloa plantea interrogantes sobre los criterios de selección de candidatos por parte de Morena. A pesar de que Ariadna Montiel y Citlalli Hernández han defendido la necesidad de que todos sus postulantes cuenten con una “trayectoria impecable”, el líder estatal Edgar Barraza ha hecho excepciones.
Juan de Dios Gámez, alcalde con licencia de Culiacán, y Enrique Inzunza, senador de la misma entidad, son parte de una lista de diez sinaloenses acusados por la Fiscalía del Sur de Nueva York por supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa. La decisión de Barraza parece desestimar las preocupaciones de la dirección nacional del partido, que busca garantizar la limpieza de los antecedentes de sus candidatos en un proceso que resulta complejo.
En otro tema, familias desplazadas en Chilapa, Guerrero, han comenzado a regresar a sus hogares gracias a la intervención del Ejército y a las negociaciones llevadas a cabo por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y la gobernadora Evelyn Salgado. Este retorno se produce en medio del temor persistente a nuevas brotes de violencia entre los grupos delictivos que operan en la región.
La relación con Estados Unidos se complica por las advertencias de funcionarios norteamericanos sobre la necesidad de acciones más contundentes contra los cárteles. A pesar de los intentos del gobierno mexicano para alinearse y fortalecer el comercio bajo el T-MEC, las proyecciones son inciertas ante la presión de agentes de inteligencia estadounidenses.
Por último, el caso de los colaboradores de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, continúa en la mira tras su asesinato, atribuido a un grupo delictivo que actúa tanto en la capital como en el Estado de México. Las investigaciones avanzan con la detención de 18 personas vinculadas al hecho.
Con información de razon.com.mx

