La presencia de fuerzas élite de la Secretaría de Marina alrededor de Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, parece ser una custodia previa a su posible entrega a Estados Unidos. Esta valoración proviene del analista en seguridad David Saucedo, quien destaca la complejidad de la situación para Claudia Sheinbaum, presidenta de México, ante las exigencias de la administración estadounidense.
Estados Unidos acusa a Rocha Moya de haber llegado a la gubernatura con el respaldo de Los Chapitos y de haber facilitado el tráfico de sustancias ilegales hacia su territorio. Recientes reportes apuntan a que el Palacio de Gobierno en Culiacán fue objeto de vigilancia aérea con helicópteros y drones, indicando que la seguridad del gobernador no es tradicional, sino enfocada en evitar que se evada de la justicia.
Inteligencia señala que, tras hacerse pública su ubicación, Rocha fue evacuado del Palacio en un helicóptero, junto con dos de sus hijos. A pesar de que el gobierno requiere "pruebas" para actuar, ya se ha retirado el fuero al gobernador y otros funcionarios, abriendo la puerta a procesos judiciales inmediatos.
La estrategia del gobierno mexicano incluye negociaciones para un calendario de detenciones que no interfiera con las elecciones internas de Morena en 2027. Sin embargo, las tensiones aumentan ante la resistencia de EE. UU. a permitir que los acusados sean juzgados en México, tras el caso del General Salvador Cienfuegos, quien fue devuelto y posteriormente exonerado.
Saavedra advierte que Rocha Moya representa sólo la parte visible de un problema más amplio que podría afectar a otros gobernadores de Morena. La presidenta enfrenta el dilema de mantener un discurso nacionalista mientras navega las demandas de Washington para evitar conflictos más directos. Mientras tanto, se considera que México, visto como un "rival débil", puede ser utilizado por EE. UU. para demostrar resultados en la lucha contra el narcotráfico.
Con información de elimparcial.com

