Culiacán, Sinaloa. - Este domingo, cerca de 30 mil sinaloenses marcharon en Culiacán exigiendo el cese de la violencia, bajo el lema “Sinaloa, ponte de pie”. La mobilización se realizó en el cruce de las avenidas Álvaro Obregón y Ciudades Hermanas, en un ambiente que combinó la solemnidad con la esperanza de un cambio.
La marcha fue encabezada por el obispo de la Diócesis de Culiacán, monseñor Jesús José Herrera Quiñonez, quien llamó a la población a optar por el perdón en lugar de la venganza, haciendo hincapié en la necesidad de justicia. Durante el evento, los asistentes lanzaron globos blancos al cielo y portaron pancartas con mensajes como “Queremos vivir en paz” y “No más de lo mismo”.
Los participantes incluyeron familias, jóvenes y diversas organizaciones que evidencian una creciente preocupación ante la ola de violencia en la región. Lucía, madre de un joven desaparecido, compartió su sufrimiento personal: “No sabe lo que le sucedió”, refiriéndose a su hijo Eduardo, desaparecido hace tres años.
Además, la gobernadora interina de Sinaloa, Graciela Domínguez, expresó su apoyo a la demanda ciudadana de paz y anunció la llegada de la presidenta Claudia Sheinbaum a Culiacán el 20 de septiembre, reafirmando el compromiso de su gobierno para diseñar un plan integral de seguridad.
Al cierre de la marcha, Víctor Manuel Aispuro, director de una escuela primaria, lamentó que la violencia persista, enfatizando que niños y mujeres siguen perdiendo la vida sin que se observe una estrategia efectiva para mitigar el problema. La marcha, aunque no garantice resultados inmediatos, representa un movimiento social en ascenso que busca un cambio real en Sinaloa, donde la percepción de seguridad dista de las estadísticas oficiales.
Con información de eluniversal.com.mx

