Los líderes del Cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, conocido como El Chapo, e Ismael Zambada García, apodado El Mayo, tenían planes de retirarse del narcotráfico y dejar el control del cártel a nuevas generaciones. Así lo declaró Lucero Sánchez López, apodada La Chapodiputada, quien reveló que ambos querían evitar que sus hijos se involucraran en el crimen organizado.
Sánchez, actualmente en Estados Unidos como testigo cooperante, compartió su experiencia en una reciente entrevista. Contó que tanto Guzmán como Zambada estaban cansados y deseaban vivir una vida tranquila. Sin embargo, nunca discutieron posibles sucesores, lo que llevó a que los hijos de El Chapo asumieran el mando tras su recaptura en 2016.
La expolítica, originaria de Cosalá, Sinaloa, comentó sobre la transformación dentro del cártel, señalando que perdieron "códigos" de respeto y que la situación es caótica. “Desde que se entregaron las cabezas principales, el cártel ya no es lo mismo”, expresó.
En la entrevista, Sánchez también recordó momentos de su relación con El Chapo, subrayando que su verdadero sueño no era ser narcotraficante, sino cantante, y que soñaba con formar parte de la icónica Banda El Recodo. Compartió anécdotas de su vida cotidiana, como su afición por ver series de Netflix y hacer ejercicio.
Por último, la exdiputada negó categóricamente que su campaña electoral de 2013 hubiera sido financiada por El Chapo o El Mayo. En breve, se espera que continúe su vida en Estados Unidos como testigo clave en procedimientos judiciales relacionados con el narcotráfico.
Con información de eluniversal.com.mx

