Culiacán, Sinaloa. – El testimonio de Dámaso López Serrano, alias El Mini Lic, expone la ruptura violenta entre los hijos de Joaquín Guzmán Loera y su antiguo aliado. Esta disputa se desarrolla en tribunales estadounidenses, destacando la guerra interna en el Cártel de Sinaloa desde la extradición de El Chapo en 2017.
López Serrano, colaborador de las autoridades de EE.UU. tras entregarse en 2017, ha proporcionado información sobre las dinámicas del cártel. A pesar de su condena a cinco años por tráfico de fentanilo, ha sido decisivo en desentrañar la jerarquía y violencias que definen a Los Chapitos, conocidos también como La Chapiza.
Durante entrevistas con la periodista Anabel Hernández, El Mini Lic calificó a los hijos de El Chapo. A Iván, lo describe como “el ostentoso”, a Alfredo como “el violento”, y a Ovidio como “el mandilón”. Esta revelación destaca la diversidad de personalidades y estilos de vida entre ellos, en medio de un ambiente de excesos y violencia.
Dámaso López relata que se unió al Cártel a los 18 años, tras años de irregularidades en su vida. En los expedientes judiciales, se menciona su participación en el tráfico de metanfetaminas y otros estupefacientes. Iván, el primer hijo en prisión, sufrió años de excesos que culminaron en incidentes cruciales que moldearon su carácter.
El testimonio también menciona episodios de violencia extrema, incluyendo ejecuciones y peleas forzadas entre prisioneros. La lucha de poder y la mala relación entre los hermanos Guzmán evidencian la desestabilización del cártel, mientras Ovidio se enfrenta a la justicia tras un cambio de vida que lo involucró de manera directa en la guerra del narcotráfico.

