Culiacán, Sinaloa. - La elección del 6 de junio de 2021 en Sinaloa se vio empañada por actos de violencia, donde varios miembros del PRI reportaron secuestros y amenazas. Tras la victoria del candidato de Morena, Rubén Rocha, se hicieron públicas alegaciones sobre la presión ejercida por grupos delictivos durante la contienda electoral.
Esa noche, el Secretario de organización del PRI, José Alberto Salas Beltrán, fue secuestrado por hombres armados. Asimismo, el cuñado de Guadalupe Iribe Gascón, candidata del PRI-PAN-PRD, fue víctima de agresiones. En una conversación angustiante, la candidata pidió apoyo para la liberación de su hermano, amenazado para que renunciara a su candidatura.
El PRI presentó una denuncia formal ante el Tribunal Electoral del Estado de Sinaloa, incluyendo al menos nueve personas secuestradas y un total de 42 investigaciones relacionadas con delitos electorales. Este ambiente de miedo movilizó a los priistas a denunciar ante la Organización de Estados Americanos (OEA), señalando el secuestro sistemático de sus miembros durante la campaña.
El Tribunal consideró las denuncias del PRI, pero determinó que las evidencias no eran suficientes para confirmar las acusaciones. Los magistrados argumentaron que, aunque los informes periodísticos eran indicativos, no constituían pruebas contundentes sin otros elementos que respaldaran las afirmaciones.
Entre los casos desestimados se encuentra el secuestro de Dora Alicia Bustamante, presidenta de la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias, quien había mostrado apoyo por el PRI. Las denuncias citaron más incidentes de intimidación y violencia, sugiriendo serias preguntas sobre la integridad del proceso electoral en Sinaloa y otras entidades federativas afectadas por la influencia del narcotráfico.
Con información de planoinformativo.com

