Culiacán, Sinaloa. - Federico González Rubio, un vendedor de fruta, se ha convertido en un habitual del Centro de Culiacán, donde continúa trabajando a sus 80 años. A solo unos días de celebrar su cumpleaños el 6 de diciembre, Federico sigue dedicado a su oficio de vender rambután, entre otras frutas, por 30 pesos el vaso.
Ubicado sobre la calle Rubí, entre Juárez y Escobedo, su puesto también ofrece fresas, uvas y aguacates. Sin embargo, lo que lo distingue no es solo lo que vende, sino su historia de vida, que está marcada por la lucha y la perseverancia. Desde niño, aprendió el valor del trabajo al ver a su padre, quien también se dedicó a la venta de frutas.
A pesar de haber padecido poliomielitis en su infancia, lo que le dejó dificultades para caminar, Federico nunca se ha rendido. “Si me queda en la casa, se va para abajo”, señala su hija María Elena, quien a menudo lo acompaña en el puesto. Para él, trabajar no solo representa un ingreso, sino una forma de mantenerse activo y conectado con la gente.
Federico ha estado vendiendo en esta zona del Centro desde hace aproximadamente cuatro años. Sus clientes lo conocen y lo buscan, atraídos tanto por la colorida fruta como por su amable presencia. El tiempo para él no se mide en horas, sino en el esfuerzo que pone en su trabajo diario.
Mientras tenga frutas de temporada como el rambután, seguirá ofreciendo sus productos en el Centro. A sus casi 80 años, su pequeño puesto representa una gran historia de vida y un ejemplo de dedicación.
Con información de tusbuenasnoticias.com

