Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, junto a otros cuatro funcionarios, se presentaron este martes ante la Fiscalía General de la República (FGR) en Culiacán para comparecer ante un agente del Ministerio Público Federal por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Los cinco incluso forman parte de los diez señalados por autoridades estadounidenses por supuestos actos de conspiración relacionados con la importación de narcóticos a Estados Unidos. Entre los otros comparecientes se encuentran Enrique Inzunza Cázarez, exsecretario general de Gobierno, y el exjefe de la Policía de Investigación, Marco Antonio Almanza Avilés.
Rocha Moya publicó en sus redes sociales que compareció de manera voluntaria y afirmó su confianza en el sistema judicial mexicano. Destacó su compromiso de responder a todas las citaciones de la autoridad investigadora. Por su parte, Inzunza Cázarez indicó que asistió sin abogado y reafirmó su disposición de atender cualquier requerimiento legal.
Almanza Avilés, en su intervención, defendió su trayectoria profesional y rechazó las acusaciones de tener vínculos delictivos, manifestando que estaba dispuesto a colaborar con cualquier investigación. Mientras tanto, Dámaso Castro Zaavedra, vicefiscal general con licencia, también rechazó las imputaciones y aseguró que su comparecencia era parte del procedimiento oficial.
El análisis de estos casos resalta el aumento en la vigilancia sobre servidores públicos en México, así como las repercusiones de las acusaciones de Estados Unidos. Los implicados han expresado su confianza en que se esclarezcan las situaciones conforme avance la investigación.
Con información de eluniversal.com.mx

