Culiacán, Sinaloa. - La Fiscalía General de la República (FGR) llevó a cabo la incineración de más de 1.3 toneladas de narcóticos en un proceso que buscó destruir evidencia relacionada con diversas investigaciones. En este evento, que se realizó en instalaciones adecuadas, fueron destruidos 411 kilos de metanfetamina, junto con 145 kilos de cocaína y 349 kilos de marihuana, además de cientos de litros de sustancias químicas.
Durante la operación, también se destruyeron 55 unidades de sustancias negativas y 170 objetos del delito, que incluían máquinas tragamonedas y chalecos tácticos. La actividad se desarrolló con la presencia de autoridades federales y estatales, así como personal de la FGR y la supervisión del Órgano Interno de Control.
El objetivo de estas acciones es debilitar la infraestructura del narcotráfico en la región, y contribuye a los esfuerzos del Gabinete de Seguridad por erradicar el consumo y tráfico de drogas en el país.
“Estas acciones son cruciales para mantener el control sobre el crimen organizado y enviar un mensaje claro sobre nuestra determinación de combatir este problema”, afirmó un vocero de la FGR durante la ceremonia de incineración.
La FGR ha intensificado sus operaciones en Sinaloa, un estado considerado un bastión del narcotráfico, donde también se llevaron a cabo acciones preventivas adicionales, como la destrucción de 223 máquinas tragamonedas en Mazatlán, reforzando el compromiso estatal de luchar contra el crimen organizado.
Con información de eluniversal.com.mx

