Culiacán, Sinaloa. - Marco Antonio Almanza Avilés, quien fue comisionado general de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado, se encuentra en el centro de controversias tras ser señalado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico. Tras tres décadas de servicio, solicitó su jubilación en 2023.
El exjefe policiaco, que está incluido en una lista de diez funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa junto con el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, se entregó voluntariamente a las autoridades estadounidenses. En su carrera, Almanza ocupó diversos cargos relevantes desde coordinador de la Unidad de Delitos Patrimoniales hasta comisario general de la PDI, cargo que mantuvo antes de retirarse.
Ha declarado que no ve motivos para entregarse ni para ser testigo protegido, asegurando que su carrera es intachable. Afirmó haber enviado un oficio a la Fiscalía General de la República indicando su disposición a recibir notificaciones sobre las acusaciones en su contra, ya que se siente tranquilo y sorprendido por los señalamientos.
Almanza mencionó que ha realizado viajes a Estados Unidos sin problemas y que nunca ha tenido cuestionamientos durante su trayectoria profesional. En una entrevista reciente, compartió que no cuenta con seguridad asignada y que realiza ejercicio en lugares públicos sin temor.
El caso destaca la situación de altos funcionarios en México marcados por acusaciones de corrupción y vínculos con el crimen organizado, lo que ha llevado a una mayor atención por parte de la justicia estadounidense. Los próximos pasos de las autoridades en este asunto serán clave para esclarecer las imputaciones.
Con información de eluniversal.com.mx

