Las recientes acciones financieras y operativos realizados por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) están poniendo a prueba la narrativa oficial sobre la falta de pruebas de narcopolítica en Sinaloa, según el senador del PAN, Mario Vázquez. Este contexto se intensifica tras el reporte del congelamiento de cuentas del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya.
Vázquez sostiene que los eventos recientes demuestran que la situación en Sinaloa ha estado marcada por redes de protección política que parecen estar vinculadas al crimen organizado. La información revelada está generando nuevas preocupaciones sobre los vínculos entre actores políticos y actividades delictivas, lo que indica que el problema es más complejo de lo que se había asumido previamente.
El senador también destacó que la problemática no se puede atribuir solamente a un individuo. Afirma que se restauran indicios de un "tejido político-criminal" que operó por años, mientras que la población sufría las consecuencias de la violencia y la impunidad. Vázquez mencionó que las acusaciones y denuncias sobre conexiones entre políticos y el crimen organizado han estado presentes desde y después de las elecciones de 2021.
Asimismo, las renuncias, investigaciones y los procesos en curso relacionados con las autoridades estadounidenses refuerzan su afirmación de que la falta de evidencia es un mito. Para el senador, es fundamental que el Gobierno de México actúe con responsabilidad y que se respete el marco de cooperación internacional vigente.
Finalmente, enfatizó la urgencia de que Sinaloa recupere la confianza en sus instituciones y que la justicia prevalezca. Vázquez concluyó expresando que no se debe permitir ninguna forma de complicidad entre el poder político y el crimen.
Con información de puentelibre.mx

