Culiacán, Sinaloa. - Víctor Manuel Martínez, un ingeniero bioquímico de formación, ha encontrado su propósito en la educación, dirigiendo la Escuela Secundaria Gabriel Leyva Solano en Loma de Rodriguera. A través de iniciativas enfocadas en la cultura de paz, busca cambiar el panorama de una realidad marcada por la violencia.
Con más de 30 años de trayectoria educativa, Martínez sostiene que el respeto en el aula debe ganarse. Este enfoque, basado en la empatía y el conocimiento, ha permitido crear un ambiente propicio para el aprendizaje en una comunidad que enfrenta retos significativos.
La secundaria que dirige alberga a más de 700 estudiantes de diversas colonias y comunidades serranas. A pesar de las adversidades, la matrícula ha aumentado en los últimos cuatro años, gracias a su compromiso por construir comunidad y fomentar la colaboración entre alumnos, docentes y padres de familia.
Martínez comenzó su carrera profesional en el sector pesquero antes de un giro inesperado lo llevó a la enseñanza. Tras un accidente de salud que requirió un cambio de rumbo, su vecino, director escolar, lo invitó a impartir clases. Descubrió en ese momento su pasión por educar, un sentimiento que lo motiva hasta hoy.
Después de tres décadas de labor educativa, Víctor Manuel Martínez continúa con la misma entrega que lo caracteriza, contribuyendo a la formación de futuros profesionales que impactarán positivamente en la sociedad.
Con información de tusbuenasnoticias.com

