Culiacán, Sinaloa. - Coppel, una de las cadenas comerciales más grandes de México, comenzó su historia en 1941 con una pequeña tienda de regalos llamada "El Regalo". Fundada por Luis Coppel Rivas y su hijo, Enrique Coppel Tamayo, la tienda inicialmente se dedicaba a la venta de artículos de regalo y otros productos como radios y relojes, pero fue su incursión en los muebles lo que transformó el negocio.
La necesidad de ofrecer crédito surgió después de la Segunda Guerra Mundial, cuando muchos clientes deseaban comprar muebles sin contar con el dinero suficiente para hacerlo de una sola vez. La solución de la familia Coppel fue ofrecer la opción de pago a plazos, una estrategia que personalizó la experiencia de compra y permitió que más personas accedieran a productos de mayor valor. Este enfoque se convirtió en el núcleo del modelo de negocio de Coppel.
Agustín Coppel Luken, quien más tarde lideraría la compañía, ha declarado que el crédito se solidificó como el motor del crecimiento de la empresa, lo que facilitó su expansión. Sin embargo, durante sus primeros 25 años, “El Regalo” operó como una única tienda, concentrándose en estabilizar el negocio y acumular capital para futuras inversiones.
Los Coppel realizaron un esfuerzo significativo en la administración financiera. Agustín Coppel recuerda cómo la disciplina y el trabajo fueron cruciales para mantener a la familia y el negocio. Esa etapa inicial sentó las bases para lo que hoy es un imperio comercial con un valor estimado de casi 300,000 millones de pesos.
La compañía ha crecido de manera sostenida y ha logrado diversificar su oferta de productos y servicios, incluyendo créditos y servicios financieros. Con esta trayectoria, Coppel se posiciona como un referente en el sector retail mexicano. La expansión continúa con nuevas sucursales y modelos comerciales.
Con información de expansion.mx

