Sinaloa. - El conflicto que involucra a un gobernador con licencia y a un senador, ambos relacionados con organizaciones criminales, ha creado un escenario propicio para los partidos de oposición en la entidad. La creciente violencia y la falta de atención a los problemas de inseguridad han erosionado el apoyo al Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), que enfrenta un panorama complicado.
Mientras los ciudadanos expresan un creciente rechazo hacia MORENA, que ha perdido a dos de sus principales candidatos de cara a 2027, la oposición debe actuar. Juan de Dios Gámez, alcalde con licencia de Culiacán, y Enrique Inzunza, senador, están entre los señalados por un fiscal de Nueva York para ser extraditados. Esta situación representa una oportunidad significativa para que los partidos opositores enfrenten a la actual administración.
Aunque la población reprocha a estos funcionarios, los partidos como el PRI, PAN y MC no han logrado unificar esfuerzos para presentar una alternativa sólida. A pesar de que el PRI se posiciona como el partido más fuerte entre los opositores, el trabajo conjunto entre estos podría resultar beneficioso para su crecimiento electoral.
El PRI cuenta con figuras como Mario Zamora y Paloma Sánchez, quienes, junto a otros candidatos, podrían suscitar un interés renovado en la política estatal. MORENA, por su parte, ha visto disminuir sus opciones de un liderazgo firme, presentando a candidatos cuestionados como Gerardo Vargas e Imelda Castro, con antecedentes que podrían desalentarlos ante el electorado.
Las rivalidades entre el PRI, PAN y MC siguen como un obstáculo. Cada partido confía en que sus candidatos atraerán suficientes sufragios y parece poco probable que se establezca una alianza. Sin embargo, la fragmentación del voto podría favorecer a MORENA en las próximas elecciones, a menos que la oposición logre presentar una estrategia común.
Con información de mexico.quadratin.com.mx

