Mazatlán, Sinaloa. - La tranquilidad fue restablecida en el penal del Castillo de Mazatlán después de dos días de enfrentamientos violentos que resultaron en 11 internos muertos y un niño de dos años herido. Se reactivaron las visitas, aunque con restricciones que permiten el acceso únicamente a adultos y la entrada de alimentos y agua.
La seguridad en el penal se ha reforzado con la participación de elementos de la Policía Estatal Preventiva, el Ejército y la Guardia Nacional, quienes realizan revisiones a los familiares que visitan a los internos. Según datos oficiales, nueve de los 17 internos heridos han sido dados de alta y reingresados en el centro, mientras que los restantes continúan bajo custodia en hospitales de Mazatlán.
El horario de visitas fue modificado y ahora se cerrará a las dos de la tarde, debido a la situación de seguridad. Las riñas del jueves y viernes previos provocaron la muerte de nueve internos y un visitante menor de edad, tras disparos y agresiones con armas blancas.
Óscar Loza Ochoa, ombudsman estatal, anunció la apertura de una investigación debido a violaciones de derechos humanos durante los disturbios. "Estamos brindando acompañamiento a las familias de las víctimas y hemos solicitado al penal implementar acciones que garanticen la debida operatividad y seguridad", declaró.
El presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos recomendó abrir canales de comunicación con la ciudadanía para mantenerla informada sobre la situación interna del penal. Las investigaciones en curso revelan la urgencia de mejorar las condiciones de seguridad y derechos humanos en el centro.
Con información de eluniversal.com.mx

