Las estrictas revisiones y bloqueos en las instalaciones buscan garantizar la integridad de los responsables políticos ante posibles amenazas no especificadas. En las últimas semanas, las autoridades de la Cámara Alta han implementado rigurosas medidas de seguridad en las oficinas de la Junta de Coordinación Política del Senado, ubicada en Reforma 135. Estas acciones incluyen bloqueos en accesos a pasillos y escaleras que conducen a las oficinas del líder del partido mayoritario, para limitar el ingreso no autorizado. Además, se ha intensificado la revisión de vehículos mediante el uso de espejos y la apertura de cajuelas, además de inspecciones exhaustivas en bolsas y mochilas de quienes ingresan en motocicletas. Estas medidas provocan congestiones en los puntos de acceso, afectando el tránsito en calles cercanas durante días de sesiones. La intensificación de los controles coincide con una percepción de incremento en la preocupación de los servidores de seguridad del legislador, quien recientemente afirmó no tener pendientes fiscales, en medio de un contexto de tensiones y posibles amenazas en el entorno político. La atención en temas de seguridad refleja una tendencia global ante citaciones y protestas en el ámbito legislativo, donde la protección de los legisladores y sus espacios es prioritaria para garantizar el funcionamiento institucional.
