La ocupación hotelera en la Riviera Maya mantiene cifras moderadas a pocos días de finalizar el año, generando incertidumbre en el sector turístico local. La temporada de fin de año aún no refleja un aumento significativo en la ocupación de los pequeños hoteles de Playa del Carmen, en Quintana Roo, donde cerca de la mitad de las camas permanecen vacías a pocos días de concluir diciembre. A diferencia de años anteriores, cuando la demanda turística se disparaba, este segmento registra una ocupación promedio del 55 por ciento, evidenciando una recuperación aún lenta en comparación con las expectativas tradicionales para esta temporada. El sector hotelero, sustentado en la confianza en la llegada de vacaciones decembrinas, mantiene la esperanza de que las festividades impulsen un incremento en el flujo de visitantes, especialmente con la proximidad de las vacaciones navideñas y el fin de año, períodos en los que tradicionalmente se intensifican los viajes familiares y turísticos internacionales. Se estima que durante los días pico, la ocupación podría alcanzar entre el 80 y 85 por ciento, favorecida por condiciones climáticas favorables y la disminución del sargazo, una macroalga que ha afectado la imagen de las playas de la región en temporadas recientes. A pesar de estos factores positivos, el fenómeno del sargazo sigue representando un reto para la industria, ya que su presencia puede impactar la percepción del destino y reducir la intención de viaje. Las autoridades han sido exhortadas a fortalecer las acciones preventivas y a mantener la limpieza de las playas, clave para potenciar el atractivo turístico. Por otro lado, la seguridad en Playa del Carmen ha mejorado considerablemente, consolidándose como una de las áreas más seguras del estado de Quintana Roo. La implementación de operativos especiales y la inversión en tecnología y capacitación de las fuerzas de seguridad han conseguido reducir los niveles de percepción de inseguridad en doble dígito, brindando un
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