La Procuraduría Federal del Consumidor inspeccionó varios establecimientos en Tulum, incluyendo el hotel de Roberto Palazuelos, por prácticas comerciales indebidas y aumentos de precios, reforzando la vigilancia en la temporada alta. En un operativo reciente, las autoridades de la Procuraduría Federal del Consumidor llevaron a cabo inspecciones en diferentes puntos de Tulum, Quintana Roo, con el objetivo de supervisar el cumplimiento de las normas de protección al consumidor en un momento de alta afluencia turística. Entre los sitios verificados se encuentra el hotel Diamante K, propiedad del reconocido actor y empresario Roberto Palazuelos, el cual fue cerrado temporalmente debido a irregularidades detectadas en las prácticas comerciales. Durante la revisión, se identificaron diferencias significativas en los precios de las habitaciones respecto a las tarifas publicadas en la página oficial del establecimiento. Por ejemplo, algunas habitaciones se ofertaban a tarifas que superaban los 13,000 pesos por noche, cifra que contrasta con las promociones oficiales. Además, se constató la falta de información clara en menús y la omisión de precios en varias opciones, incumpliendo la normativa vigente en términos de transparencia para los consumidores. El operativo no solo abarcó el sector hotelero, sino también comercios y restaurantes del área. Se detectaron prácticas como la exhibición insuficiente de precios, la ausencia de garantías por productos y servicios, y precios excesivos en alimentos y bebidas, que en algunos casos superaban los 400 pesos por plato. La autoridad también verificó que algunos establecimientos cobraban propinas de manera no transparente y no entregaban comprobantes de pago adecuados. A pesar de que en sitios oficiales las tarifas básicas del hotel Diamante K oscilan entre los 1,340 y 2,800 pesos por noche, la inspección reveló costos superiores en la práctica, lo que generó preocupación sobre posibles cobros injustificados en la temporada alta. E
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