Cancún, Quintana Roo. - Durante cuatro días, Cancún celebró el Día de Muertos con altares adornados, música y tradiciones locales. Las festividades comenzaron el viernes 30 de octubre y culminaron el 2 de noviembre, atrayendo la atención de numerosas familias que visitaron los panteones y mercaditos de la ciudad.
El panteón municipal Los Olivos fue el centro de la celebración. Desde el 1 de noviembre, el cementerio permaneció abierto las 24 horas para permitir que las familias limpiaran y decoraran las tumbas de sus seres queridos con flores de cempasúchil y ofrendas. Esta práctica es fundamental en la conmemoración del Día de Muertos, ya que refleja el respeto y la memoria hacia los que han partido.
En los alrededores de los panteones y en el Mercado 23, comerciantes ofrecieron una variedad de productos típicos. Las flores, coronas y el famoso pan de muerto fueron algunos de los artículos que más se adquirieron, junto con el mucbipollo, un platillo maya que es esencial durante la festividad.
Además, en Puerto Juárez se llevaron a cabo eventos especiales como el Janal Pixán y el festival Cena de Ánimas. Estos eventos, que incluyeron altares y expresiones artísticas, sumaron a la conmemoración cultural. Las actividades se extendieron al Parque de las Palapas, donde se realizó una rodada del terror, involucrando a la comunidad en un ambiente festivo y familiar.
Este año, la tradición del Día de Muertos se vivió plenamente en Cancún, destacando la importancia de preservar estas costumbres que unen a las familias en recuerdo de sus seres queridos.
Con información de palcoquintanarroense.com.mx

