La Fiscalía descubre que un establecimiento operaba sin permisos y entregaba urnas con tierra en lugar de cenizas, con más de 180 mascotas necropsiadas en terrenos cercanos.
Un juez en Othón P. Blanco decidió vincular a proceso a Guillermo Alejandro N. y Brizeidy N., responsables de un crematorio de mascotas en Chetumal, por presunta participación en fraudes y usurpación de funciones. La investigación revela que, en el establecimiento ubicado en la colonia Barrio Bravo, los servicios de incineración prometidos no se realizaban, y en su lugar, las mascotas eran desechadas en terrenos cercanos. Los dueños de los animales recibían urnas llenas de tierra, simulando contener las cenizas, lo que constituye una práctica fraudulenta que afectó a varias víctimas con identidades reservadas. Además, durante las inspecciones, las autoridades hallaron más de 180 cuerpos de mascotas en el sitio y sus alrededores, algunos ya reconocidos por sus propietarios. La fiscalía también investiga posibles vínculos con redes de tráfico de animales. El juez decidió mantener a los imputados en prisión preventiva mientras continúa el proceso judicial, subrayando la gravedad del fraude y el peligro para la comunidad.
Este caso pone de manifiesto los riesgos asociados con operaciones clandestinas de servicios funerarios para mascotas y la necesidad de reforzar la regulación en la materia. La detección temprana y la investigación permiten prevenir futuros abusos y proteger tanto a los animales como a sus propietarios, reforzando la confianza en los servicios oficiales y regulados.
