La Comisión Estatal del Agua identificó un alto número de conexiones ilegales que afectan la calidad del servicio y la disponibilidad del recurso en la región.
En lo que va de 2023, la región metropolitana de Querétaro ha registrado unas 600 instalaciones clandestinas para el acceso irregular al agua potable. La detección de estas conexiones no autorizadas resalta uno de los desafíos principales en la gestión de los recursos hídricos del estado, impactando la presión en las redes y la calidad del servicio suministrado a la población. La presencia de tomas ilegales, en su mayoría conectadas a viviendas particulares, refleja la necesidad de fortalecer los controles y promover la regularización entre los usuarios para garantizar el uso responsable del agua. Las autoridades han anunciado que, aunque se aplican multas y recargos, se ofrecerán facilidades en los pagos y opciones de parcialidades para quienes regularicen sus conexiones, con el fin de reducir la incidencia de estas tomas y mejorar la distribución del vital líquido en la zona. La lucha contra las tomas clandestinas es fundamental para garantizar la sostenibilidad y equidad en el abastecimiento del recurso.
