La iniciativa busca modernizar el transporte público, mejorar la vigilancia y ofrecer un servicio más transparente y protegido para conductores y pasajeros.
La ciudad de Cancún avanza en la incorporación de tecnología para fortalecer la seguridad en el transporte público mediante la instalación de cámaras de vigilancia en unidades de taxi conectadas en tiempo real al sistema C5. Durante la primera fase del programa, se equiparán 200 taxis de un total estimado de seis mil vehículos, con el objetivo de proteger tanto a conductores como a pasajeros, además de optimizar la supervisión del servicio.
Este proyecto piloto incluye la integración de tablets en las unidades, que facilitan el monitoreo constante del desempeño y ayudan a prevenir incidentes antes de que ocurran. La iniciativa forma parte de una estrategia mayor para modernizar el gremio de taxistas, alineándose con las tendencias tecnológicas aplicadas en destinos turísticos internacionales, y responde a la necesidad de brindar mayor confianza en el transporte urbano frente al crecimiento acelerado de la ciudad.
Sumado a ello, los taxistas trabajan en la implementación de taxímetros digitales para garantizar tarifas justas y claras, promoviendo transparencia en cada viaje. La modernización del sector busca además fortalecer la profesionalización del gremio y ofrecer un servicio confiable en un destino que recibe millones de visitantes nacionales e internacionales cada año, asegurando así un traslado más seguro y eficiente.
