Un acto de vandalismo en el inmueble ha obligado a activar una planta de luz para mantener operativos los servicios esenciales, generando molestias ambientales.
El fin de semana pasado, instalaciones eléctricas del antiguo hospital general de Querétaro fueron objeto de un robo que afectó la infraestructura del edificio. Como medida de emergencia, se encendió una planta de luz que, además de consumir diésel, generó olor en las inmediaciones, evidenciando un acto de vandalismo en el inmueble. La zona continúa operando debido a que el edificio alberga el centro regulador de urgencias médicas, una dependencia crucial para la atención de emergencias en la región. Ante el incidente, las autoridades solicitaron apoyo a la Comisión Federal de Electricidad y presentaron una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado, ya que la pieza sustraída es de difícil adquisición. Aunque la seguridad privada vigila en fines de semana y días festivos, residentes y personal han reportado múltiples incidentes de vandalismo en el lugar, señalando la insuficiencia de vigilancia en ciertos horarios. La situación resalta la problemática de inseguridad en inmuebles en proceso de recuperación o en desuso en Querétaro, donde la protección eficaz es clave para evitar daños mayores y preservar servicios esenciales.
