La entidad registra la mayor tasa nacional, mientras trabaja en fortalecer políticas y atender zonas vulnerables con enfoque garantista.
Querétaro atraviesa una etapa de gran desafío en la lucha contra la violencia de género, debido al incremento en las denuncias presentadas por las víctimas. La alta cantidad de reportes refleja una cultura de denuncia activa que, si bien ayuda a visibilizar la problemática, también exige esfuerzos sostenidos para mejorar los mecanismos institucionales de atención y protección.
Este fenómeno ubica a la entidad en los primeros lugares a nivel nacional en registros relativos a agresiones hacia las mujeres, destacando especialmente en tasas de lesiones dolosas y violaciones, de acuerdo con los últimos informes del sistema nacional de seguridad pública. La situación ha impulsado a las autoridades a trabajar en la armonización legislativa y en optimizar los recursos destinados a la protección de las víctimas, incluyendo la consolidación de una fiscalía especializada en atención a la violencia de género.
Además, el estado también impulsa programas específicos en zonas indígenas, buscando reducir la vulnerabilidad de mujeres en comunidades aisladas. La toma de conciencia sobre la magnitud del problema coincide con fechas relevantes como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, momento propicio para activar un diálogo colectivo sobre la igualdad y la seguridad.
El gobierno de Querétaro reconoce que la erradicación de esta problemática requiere la colaboración de todos: sociedad civil, academia, instituciones y autoridades. Se ha anunciado un aumento en el presupuesto de seguridad para 2026, orientado a fortalecer la justicia y ofrecer respuestas más rápidas a las víctimas. En este contexto, reforzar la cultura de denuncia y protección sigue siendo un objetivo prioritario para reducir la brecha de género en la región.
