La modernización del esquema de administración del recurso apunta a fortalecer la participación municipal y a impulsar políticas sustentables en la región.
Este proceso de cambio en el manejo del agua en Querétaro implica una evolución en las estructuras de gestión, priorizando que los municipios asuman un papel central en la prestación del servicio. La reforma a la Ley General de Aguas promueve que las autoridades municipales tengan mayor autonomía y responsabilidad, eliminando la figura de organismos estatales en la administración del recurso. Para garantizar la continuidad y efectividad, se propone la creación de comités intermunicipales que mantengan operatividad y aportaciones de recursos federales y municipales, pero con una estructura jurídica más flexible. En el ámbito industrial, las modificaciones legislativas reducirán las transmisiones de derechos de uso y eliminarán procesos provisional de abastecimiento a terceros, afectando también la gestión de agua mediante pipas en proyectos sin concesiones. A pesar de las limitantes en la legislación federal, las autoridades estatales proyectan impulsar políticas públicas enfocadas en la protección ecológica, la economía circular y la restauración de recursos naturales, buscando armonizar desarrollo económico y sustentabilidad en Querétaro. Estas reformas reflejan un interés firme por potenciar la participación local en la gestión del agua y fortalecer la política ambiental en el estado, enmarcado en eventos y diálogos sectoriales que promueven la colaboración entre industria y gobierno.
