La votación en el Congreso estatal generó disturbios y protestas feministas, manteniendo la criminalización del aborto en la región. La sesión de la Comisión de Administración y Procuración de Justicia en el Congreso de Querétaro culminó en enfrentamientos tras votar en contra de la despenalización del aborto. La reunión estuvo marcada por gritos, empujones y una intervención decidida por parte del movimiento feminista Adax Digitales, que procuró hacer visible su respaldo a los derechos reproductivos de las mujeres. El debate se enmarcó en una férrea oposición por parte de legisladores del Partido Acción Nacional y otros grupos conservadores, quienes argumentaron que la legislación vigente no garantiza el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo. Sin embargo, la existencia de amparos que declaran inconstitucionales los artículos del Código Penal relacionados con el aborto en Querétaro contrasta con la posición oficial del Congreso, generando tensiones y cuestionamientos sobre la legalidad de la decisión. Es importante entender que, en el contexto nacional, la lucha por ampliar el acceso al aborto seguro y legal continúa siendo un tema central. La resistencia en Querétaro refleja las disputas entre movimientos que buscan garantizar los derechos reproductivos y los sectores que mantienen posturas más conservadoras, influyendo en las políticas públicas a nivel regional. Los disturbios en el Congreso ejemplifican la polarización que aún permea en varias entidades del país respecto al tema. Luego de que los incidentes obligaran la intervención de seguridad, las manifestantes aseguraron que continuarán promoviendo acciones legales para defender el derecho al aborto. La resolución final del tribunal colegiado sobre los amparos en trámite marcará un precedente importante para la legislación en la región.
