Autoridades movilizaron a más de 500 personas para atender afectaciones, evaluar daños y habilitar albergues en zonas impactadas por lluvias históricas.
Las recientes lluvias registradas en Querétaro alcanzaron niveles considerados históricos, con una precipitación de hasta 100 milímetros en ciertos sectores, provocando inundaciones y daños en diversas colonias de la ciudad. Para atender estas afectaciones, más de 500 empleados municipales se desplegaron en las delegaciones Félix Osores Sotomayor, Epigmenio González y Carrillo Puerto, donde se trabajó en tareas de limpieza, desazolve y evaluación de daños.
El gobierno local lanzó un operativo conjunto con funcionarios del estado y personal de la Secretaría de Defensa Nacional, con el fin de brindar apoyo efectivo a las familias afectadas. Se reportan pérdidas en hogares, incluyendo enseres como refrigeradores, camas, y muebles diversos, principalmente en colonias como Satélite, Sauces, Peñuelas y Santa Mónica. Para determinar los apoyos sociales necesarios, las autoridades realizan un censo casa por casa y verifican la existencia de seguros de vivienda en las familias afectadas.
Debido a la intensidad de las lluvias, que llenaron albergues con capacidad para 700 personas, se habilitaron espacios en el Albergue Nänä y en instalaciones del DIF en el Hospital de Querétaro. Además, ante la continuidad del pronóstico de precipitaciones, las autoridades reiteraron la importancia de extremar precauciones, evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse informados a través de canales oficiales.
Por otro lado, sectores del sector educativo y cultural también sufrieron interrupciones. El Tecnológico de Monterrey en Querétaro suspendió sus clases presenciales y adoptó modalidad virtual del 25 al 30 de agosto, priorizando la seguridad de su comunidad. Igualmente, la Secretaría de Cultura de la ciudad anunció la cancelación del segundo día del Festival Querétaro Experimental, debido a las condiciones climáticas.
Estas acciones buscan mitigar los efectos de una lluvia que superó las expectativas y prevenir riesgos adicionales ante la persistencia de las precipitaciones, que afectan tanto la infraestructura como la vida cotidiana de los residentes.
