Querétaro. - La clausura de un palenque clandestino en la delegación Epigmenio González el pasado 18 de octubre, tras un reporte ciudadano por ruidos molestos, ha puesto en tela de juicio las estrategias de seguridad en Corregidora. El evento, que culminó sin incidentes, subraya un contraste con la inacción ante actividades ilícitas más graves.
El secretario de Gobierno local, Miguel Ángel Torres Olguín, destacó la importancia de las denuncias ciudadanas y la respuesta inmediata del municipio. Sin embargo, surge una inquietante pregunta: ¿por qué no se actuó antes en la zona de Valle Dorado 2000? Allí han ocurrido múltiples eventos con características similares sin que las autoridades las detectaran.
Hasta ahora, ni el secretario de Seguridad Pública Municipal, Ángel Rangel Nieves, ni el alcalde Josué "Chepe" Guerrero Trápala han brindado explicaciones sobre el conocimiento previo que tenían de la situación en ese predio. Este silencio es notable, considerando que Corregidora ha celebrado un récord de cero homicidios dolosos en ciertos periodos y ha coordinado acciones con la Guardia Nacional.
El caso del palenque revela una falla significativa en el sistema de vigilancia municipal. Este incidente no solo cuestiona la eficiencia de las autoridades, sino también su modelo de proximidad, que debería empoderar a los agentes para conocer y atender las necesidades de la comunidad. La ausencia de intervención policial ante un evento conocido por los residentes indica una desconexión preocupante.
La experiencia previa de Rangel Nieves en San Juan del Río también es pertinente. Durante su gestión, la región enfrentó serios episodios de violencia relacionados con el narcotráfico y el robo de combustible. Esto plantea la inquietud sobre si su historial está relacionado con las omisiones actuales en Corregidora. Los próximos días serán cruciales para evaluar el futuro de las estrategias de seguridad en esta zona.
Con información de rotativo.com.mx

